TIPO DE EVENTO: Conversatorio

LUGAR: Centro de Arte Los Galpones

PARTICIPANTES: Blanca Rivero e Ignacio Cardona,

ORGANIZADORES: Periférico Caracas

FECHA: 22/05/2014

La Ciudad que se Construye

May 26, 2014  |  Por: Ignacio Cardona  |  4 Comentarios

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El 22 de mayo de 2014 el grupo Periférico Caracas organizó en el Galpón 17 del Centro de Arte Los Galpones un encuentro titulado “La ciudad que se construye. Práctica urbana emergente y sus recorridos”

Allí, la arquitecto Blanca Rivero conversó sobre el activismo urbano, el espacio público y sus posibilidades de transformación de la ciudadanía, a partir de importantes experiencias de urbanidad que colectivos como Caracs a Pie, Una Sanpablera por Caracas y Urbanimia han desarrollado en Caracas en los últimos años.

Luego, Ignacio Cardona reflexionó sobre la ciudad como escenario de protestas. Estas reflexiones tienen un claro antecedente en el espacio Fiesta-Manifiesta del extinto encartado EnCaracas donde se conversaba sobre las relaciones entre estas dos maneras del ser urbano, sus similitudes y diferencias. También, en la conversación Ignacio buscaba dejar sentada una postura como arquitecto y urbanista en el marco de las protestas acontecidas en algunas ciudades venezolanas durante esos meses, en pro de la defensa de la ciudad como espacio para celebrar, pero también como espacio para manifestar diferencias.

Aquí tienes el vínculo para ver el video de la conversación: http://www.traficovisual.com/2014/06/01/encuentro-la-ciudad-que-se-construye-practica-urbana-emergente-y-sus-recorridos-con-los-arquitectos-blanca-rivero-e-ignacio-cardona/

También dejamos el texto leído por Ignacio…

 

Constructores de la necesidad de la construcción de la ciudad

Centro de Arte Los Galpones – 8 de mayo de 2014

Ignacio Cardona

Hoy vengo a conversar sobre la importancia del espacio público como lugar para la construcción de la ciudad.

La primera idea que debo dejar clara es que, cuando hablo de ciudad, no me refiero solo al medio físico. Calles, parques, plazas, edificaciones públicas y privadas, también montañas, ríos, son definitivas para mostrar una ciudad, pero son apenas el escenario que da vida al verdadero lugar urbano, el del fenómeno cotidiano que mezcla al espacio y quien lo habita.

Entonces Caracas es esa relación dinámica entre medio físico y ser viviente. Pongamos algunos ejemplos caraqueños que evidencian esta idea. Una vista hacia el Ávila no es ciudad sin la pareja de guacamayas que transita desde el Cubo Negro hasta el Locatel de Las Mercedes. La Redoma de Petare no se puede definirse sin las 400.000 personas que la transitan cada día en busca de un poco de pan y algo de dignidad. La plaza frente a mi oficina no existe sin su gente. Esa es Caracas, el lugar del acontecimiento que tiene lugar en un escenario físico. La ciudad es mas ciudad cuando sirve para que dos personas crucen, al menos, una mirada. La ciudad deja de serlo cuando la interacción está cohartada.

Enmarcado en esta idea inicial, les propongo mirar la construcción de lo urbano desde tres posibles miradas. Dos de ellas son: La ciudad como celebración y como protesta.

Las experiencias de la construcción de una Caracas que se quiera reconocer como ciudad, es decir un lugar para el intercambio, son escasas. Y se trata de una escasez aún mas profunda que la de la harina. No hay cola que se pueda hacer para conseguir un poco de plaza cuando su ausencia va mas allá de la coyuntura, la carencia de espacio público ya se nos torna estructural. No hay Mercal que pueda darnos un poco de fiesta urbana, ni siquiera esperando en la acera desde las cuatro de la mañana, especialmente cuando esa acera tiene apenas un metro de ancho.

Quiero vivir en una ciudad que brinde más que la travesía en búsqueda un poco de azúcar. Quiero que la palabra café no me suene a acaparamiento sino a sorbo pausado mientras miro a la ciudad con su montaña de fondo, sus guacamayas, y una larga conversa que incluya, ¿por qué no? también temas de política sin necesidad de molestarme. La ciudad como celebración está escasa y las políticas nacionales no buscan aumentar su producción.

Aún así podemos hablar de algunas experiencias que encontramos ocultas en algunos anaqueles de los supermercados de la civilidad. Por ejemplo, la Alcaldía de Sucre ha construido recientemente mas de 30 espacios públicos, tres veces el área de la Plaza Altamira. Permítanme relatarles la experiencia mas intensa en la que he trabajado en torno a este proyecto: El Parque Deportivo Mesuca, ubicado en un punto intermedio de esa inmensidad que es Petare, ese lugar de esfuerzo donde la palabra escasez es ya un chiste podrido. La historia del PDM se inicia en 1953, cuando un enorme hueco en la ladera de la montaña servía de botadero de escombros, pasaron mas de 20 años y apareció un terreno que devino en taller mecánico. En 2008, el esfuerzo de unos funcionarios públicos  comprometidos con lo público, cosa extraña en nuestra historia política reciente, buscaban desocupar un terreno municipal ocupado por muchos años por un privado. El lugar con mas escasez de espacio público y equipamiento de latinoamérica no podía tener un terreno municipal para un programa dedicado a unos pocos, unos pocos carros. Luego de dos años de esfuerzos lograron retomar el terreno, volverlo público, y fué así como un grupo de arquitectos fuimos convocados a un concurso de arquitectura, de allí salió una idea que luego se transformó en proyecto. Ese proyecto de 18.900 m2 incluía apenas unas áreas culturales y deportivas, para tratar de mitigar la escasez de espacios para el sosiego. En 2012 el proyecto fué premiado por la CAF, según versa el acta del veredicto “el jurado celebró la dimensión acotada del proyecto que responde a necesidades específicas de la comunidad (…) y traduce la problemática (del barrio) en una respuesta sintética con buena calidad arquitectónica”. Para nosotros, para los venezolanos, este era un proyecto ambicioso, enorme, que escapaba a las posibilidades de llegar a acuerdos, de reunir recursos, de poder lograrlo. Para la escala latinoamericana se trataba de un proyecto pequeño, mínimo, apenas un gesto para tratar de mitigar la carencia.

La historia fué larga y trabajada. Debatidos apoyos comunitarios, enormes esfuerzos desde lo público, amagues de apoyos privados que no se dieron, mucho trabajo y también bastantes errores, y se pudo construir alrededor de un 5% de la idea original. La presentación del proyecto salió con bombos y platillos en medios de comunicación. Los que conocemos la potencialidad que esconden nuestras ciudades quedamos con la sensación de haber logrado aún poco, pero hoy muchos niños tienen un lugar donde aprender a nadar. Recuerdo algunos chamos que temblaron al ver las piscinas, era la primera vez que se enfrentaban a una fuera de las pantallas de DirecTV.

Pero lo logrado en el PDM se nos hizo símbolo, mas que hecho. El PDM es pequeño si se compara con el tamaño de la necesidad. EL PDM no logra aún construir ciudad. Es la construcción de la necesidad de la construcción  de un Petare convertido en ciudad.

De eso se trata la ciudad como celebración, y esta es apenas una experiencia como las que ha relatado Blanca, y que buscan construir ciudad en medio de la escasez y la muerte en la que se ha convertido Caracas.

Porque no tengo duda en afirmar que Caracas se ha convertido, cuando se la ve desde la mirada larga, en lugar de deterioro, en símbolo de la anticiudad. Lo he repetido mil veces, Juan Nuño explicaba que las ciudades existen porque en ella se desarrollan mejor las libertades. Vivimos en ciudades porque aquí encontramos el lugar del intercambio. La ciudad, cuando es mas ciudad, permite que un titiritero pueda conseguir espacio para ofrecer sus talentos, sus deseos, sus amores y desamores. Ese mismo titiritero solo podrá sembrar piña, tejer cestas o pescar, si vive en Mavaca de Autana, tres oficios hermosos pero limitantes. El mismo titiritero tendrá pocas opciones, también, su vive en el territorio sub-urbano en el que se ha convertido Petare. En una ciudad, me refiero a una ciudad que realmente lo sea, ese titiritero estará mas cerca de poder desarrollar libremente todas sus potencialidades.

Pero Caracas no nos permite ser libres, varias cifras así lo evidencian:

  • Tenemos 8.000 km lineales de muros construidos, que separan vidas.
  • Mas del 60% de los elementos colocados en el territorio son privados, muchos árboles son privados porque se ubican en los centros de las manzanas, muchas calles son privadas porque se ocultan detrás de las garitas, muchos espacios culturales son privados porque ellos ni abren directamente a la calle.
  • Los venezolanos gastamos mas de 40 días al año en movernos de un lugar a otro, la congestión es nuestra manera de vivir.
  • La muerte nos acecha. 25.000 muertes en un año ha convertido la noche caraqueña en espacio desolado.

Todo ello nos distancia de ser ciudad.

Es por ello, que me haya emocionado tanto la aparición reciente de un fenómeno profundamente urbano: la ciudad como protesta, la segunda mirada urbana que les propongo.

Las barricadas en la calle, por ejemplo, se convirtieron por varios días en el fenómeno mas público que ha ocurrido en Caracas en lo que va de año. A pesar de los detractores yo hago un llamado a celebrarlas. Es cierto que han habido excesos, una sociedad antiburbama y con una política sostenida de anticiudad no puede ser civilizada de un día para otro. Pero, en términos generales, las barricadas han logrado evidenciar a la ciudad como espacio de manifestación de los deseos de transformación de un grupo de ciudadanos, independientemente de si son o no mayoría.

No estoy aquí para conversar sobre si las barricadas nos ayudarán a mejorar como sociedad y como ciudad. No lo se. No tengo una bola de cristal y soy un pésimo analista político. Pero si puedo defender las barricadas como espacio y como momento que pone de manifiesto a la ciudad como escenario para mostrar y discutir lo público. Aún cuando la protesta tenga consecuencias negativas o daños en el espacio público.

Muchos se quejan que la protesta daña un tanto el patrimonio público. Pero nunca escuché a nadie quejarse cuando ese daño ha ocurrido tras eventos de celebración urbana. Vivo en Chacao, un lugar donde la celebración ha sido política pública por muchos años, he disfrutado de eventos maravillosos como Por en Medio de La Calle, la Fiesta de la Tradición Venezolana y la bajada de Los Palmeros. Luego de cada uno de estos eventos, la ciudad tuvo sus bajas en el patrimonio urbano: suciedades, deterioros, bancos rotos. La Alcaldía ha sido siempre diligente en reparar esos daños, y nadie ha pensado que por esos daños la ciudad como espacio de celebración deba cesar. Lógicamente, porque es mas importante la construcción de ciudadanía que implica la celebración.

Lo mismo ocurre con la protesta. Ella puede implicar la caída de un poste de luz, el deterioro de un rayado peatonal, incluso la caída de un árbol, pero esos costos podrán ser reparados, como de hecho muchos de ellos ya han sido reparados. Se trata de costos que tiene la ciudad cuando quiere serlo, cuando se manifiesta como celebración o como protesta. La ciudad no es el patio de un colegio de curas ni un cuartel militar que no puede ser utilizado libremente por temor a que ocurra un daño. La ciudad es un espacio que manifiesta, rabias y placeres, de lo contrario deja de ser ciudad.

Pero, lo tengo claro, tampoco las barricadas logran construir ciudad. Son la construcción de la necesidad de la construcción de una Caracas convertida en ciudad.

La tercera mirada, es seguramente la mas ausente de todas: la ciudad del sosiego, de la tranquilidad que permita pensarnos, incluso del silencio, del recorrido pausado que no busque otro objetivo que disfrutar el recorrido. Por los momentos ese espacio solo lo logro conseguir en el espacio privado, que también es ciudad, pero que se hace insuficiente si no se combina con el espacio de lo colectivo.

Allí, en el espacio del sosiego, aún no tenemos ciudad construida, y tampoco pareciera que hemos logrado construir la necesidad de la construcción de una Caracas convertida en ciudad para la calma.

4 Comentarios

  1. Ignacio Cardona says:

    Blanca… si pasas por aquí y deseas incluir tu charla en este post, avisa… será bienvenida.

    • blanca rivero says:

      Claro!! Te la envío. Hoy pasé por aquí por el link del premio. Mis mayores felicitaciones! Bravo plap plap

      • Sare says:

        hola jem bueno te cuento los gps gimran que por cierto son los unicos que funcionan en venezuela ya que los mapas que ghiceron los panas de venrut solo estan hechos para esta marca te dan la opcion de usar puntos de interes como tu dices pero tambien en el menu principal puedes poner donde dice direccion y de ahi vas metiendo la info como pais, estado, ciudad avenida y codigo postal y ahi te da la direccion exacta en rio chico solo despues le dices ir y listo mijo agarras tu ruta!!! saludos

  2. Blanca Rivero says:

    Ignacio, ¿cómo puedo hacerte llegar la charla para que la incluyas en este post?